Luego de un buen tiempo, ha venido a mi recuerdo estos dos temas que despertaron mi inquietud, después de haberse producido el vacío o cambio jerárquico en la institución estatal turística. Lo que si se conoce es que los ingresos por emisión de boletos internacionales y otros del fideicomiso se continúan ingresando a las cuentas del Estado, además se continúa sin conocer cantidades de estos aportes mensuales que siguen vigentes en la Ley y que creemos no ha sido modificado.

Pero observamos también  que en los diarios del país, se convocaba a “aspirantes calificados”  para designar al gran Ejecutivo que dirija dicha entidad, constante todavía en la Ley de Turismo actual, con reglamentos y normas para su gestión.  ¿Esto se realizó, se designó temporalmente o quedó en desierto por falta de capaces? Fue un gran gasto y pienso que su selección una pérdida de tiempo estatal…no se lo tiene designado ni se gestiona la actividad promocional desde ella.

Pero esto de las convocatorias en los diarios se continuó realizando, luego apareció la idea de adjuntos o agregadurías turísticos en las embajadas del mundo y tenía un soporte de sostenibilidad algo comercial y que permita beneficios al país y que se logre realizar el trabajo productivo que no logran los diplomáticos. Su convocatoria tuvo acogida en la gran desocupación nacional y conozco que hasta se tomaron exámenes…hasta allí.

EcuadorPero como siempre, conocí a pocos postulantes expertos en la actividad y que participaron en los exámenes tomados…pero la mayoría sin experiencia y políticos. He consultado y no se conoce el fin de esta iniciativa que hubiese ahorrado algo de gastos de las actuales misiones de “turismo aventurero” que se generan para vender sólo la imagen del país y que no se encuentra en catálogo alguno. Hay quienes indican, que fueron los presentados por Cancillería… pero logrados para trabajo consular en el exterior.

Se requiere de una nueva Ley de Turismo y se hace necesario también incorporar el “cambio ofertado” en ella, con una institucionalidad que logre convertir el “sueño turístico ecuatoriano” con nuevos organismos que administrarán la actividad como corresponde en un Estado moderno, pero en la esperanza de lograr ser competitivos en la actividad mundial, encontrarnos mejor posicionados comercialmente en América latina y con la satisfacción de nuestros turistas y del excelente gasto que realicen.

Las intenciones de cambios ante el “esfuerzo realizado” estarán más distanciadas porque continúa en la Ley el Fondo de Promoción, su reglamento y la participación de los gremios, donde no olvidamos la exigencia legal, de que “tengan experiencia empresarial de mercadeo”

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